viernes, 15 de noviembre de 2024

Hace 53 años Perón escribía estas líneas con serias críticas a la gestión del pampeano Jorge Daniel Paladino.

 



Algunas Observaciones a Paladino 15 de noviembre de 1971 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 15 de noviembre de 1971.


PARA NUESTRA "AUTOCRITICA".


ALGUNAS OBSERVACIONES A LA GESTION DEL COMPAÑERO PALADINO


1. Una de las cuestiones que fundamentan su fracaso en la conducción táctica ha sido su espíritu absorbente que lo llevó a la impotencia para manejar una organización tan vasta como el Peronismo. No fue menos importante el estado de inorganicidad, consecuencia de lo anterior. El Peronismo sólo se puede manejar mediante una organización que permita la consiguiente descentralización de funciones, sin lo cual ningún hombre, por activo que sea, puede manejar el conjunto.


2. Siempre en la conducción es indispensable establecer un estado orgánico-funcional, para lo cual es preciso contar: Con una cabeza, que conciba y disponga para el conjunto; (Comando).


Un sistema nervioso, que transmita la concepción y lás instrucciones; (enlaces).


El número necesario de comandos de ejecución, encargados de realizar (encuadramiento).


Es mediante la existencia de semejante organización que se puede conducir una masa de las proporciones del Movimiento Peronista. El ejercicio permanente de su funcionamiento termina por establecer mecánicamente un funcionamiento adecuado de las partes y del conjunto.


3. Cuando un sólo hombre quiere manejar personalmente todo, termina por ser una "rueda loca" que gira sin engranar sino con muy pocas personas y, en consecuencia, puede haber de todo menos conducción. Esto mismo hace que la mayor parte de los organismos dependientes se sientan aislados y sin saber qué hacer, con lo que el dispositivo general termina por andar a los tumbos y los dirigentes que realmente se interesan, buscan contacto con el conductor que, en razón de su enorme tarea no los puede atender, los hace esperar y termina por disgustar a todos y, en especial, a los que más valen. Es lo que le ha pasado a Paladino.


4. Otro de los defectos ha sido el de tomar partido en uno de los bandos cuando, por razones circunstanciales, grupos de peronistas, llegan a enfrentarse. El más grave error del que conduce el conjunto es tomar partido en estas luchas faccionales. El conductor debe ser una suerte de Padre Eterno, que bendice "Urbi et orbis" porque su misión no es hacer de juez en las disputas intrascendentes, sino la de conducir a todos hacia los objetivos establecidos. Paladino, por no hacerme caso en los numerosos consejos que le di al respecto, se embanderó siempre en las luchas pequeñas de los hombres pequeños y terminó embarullado en el tumulto. No es otra cosa lo que le pasó con las "62 Organizaciones", la C.G.T. y los ocho, etc. Sin contar que en este caso, al elegir, tuvo la poca suerte de hacerlo a favor del bando que perdió.


5. La fuerza que domina al mundo es la humildad, nunca la soberbia. Si algo se ha hecho carne en el Movimiento ha sido precisamente ésto. Paladino tal vez absorbido por sus centralizadas funciones, terminó por andar de mal humor, con lo que anuló su verdadera misión: conducir la lucha del Peronismo en lo táctico. Este mismo defecto, lo fue aislando totalmente primero de su Rama Sindical, luego de su Rama Femenina, como del Sector de la Juventud. Estas rompieron su dependencia y Paladino terminó por quedar aislado e impotente de cumplir su misión.


6. El que debe conducir el conjunto, debe persuadirse que su misión inicial es "unir a todos" bajo su dirección, para lo cual no ha de pretender "mandar" sino persuadir, ya que en la función política no se trata de "un servicio militar obligatorio". Mandar es obligar. Conducir es persuadir. Al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle, especialmente en la conducción política.


7. Cuando se conduce, es preciso utilizar un tino especial, dejando libre juego a la iniciativa de los que ejecutan porque con eso se suma acciones positivas. Sólo cuando se percibe un error que perjudica al conjunto se debe intervenir para corregir, no para retar a nadie, especialmente si es un error sin mala intención. El que conduce, por otra parte, no debe tener la pretensión que se haga el cien por ciento de lo que él quiere. Ha de conformarse con que se haga el cincuenta por ciento dejando el otro cincuenta por ciento para que lo hagan a su gusto los demás. Es claro que en tal caso, hay que tener la sabiduría de saber elegir, que el cincuenta por ciento que le corresponde al conductor sea de los asuntos importantes.


8. El error de Paladino en este aspecto ha sido el de eliminar a todos los dirigentes que no cumplieran el total y al ''pie de la letra" sus órdenes. Así se fue desprendiendo de los mejores elementos para quedarse con los dóciles u obsecuentes, que no suelen ser los mejores. El conductor político necesita tener un tino especial, una paciencia a toda prueba y una tolerancia sin límites, sino quiere terminar con que todos lo engañen o se vayan.


9. En los movimientos políticos de toda clase, la autocrítica no sólo debe ser permitida sino que también ha de ser propugnada. Esa crítica, cuando es de buena fe, es ampliamente positiva y permite hacer los errores y corregirlos. Cuando se ejerce el mando en vez de la conducción, estos procedimientos están descartados, con lo que a menudo los errores y, la suma de errores, suele ser lo más fatal a una conducción eficaz. Tolerar la autocrítica es una muestra de inteligencia no de debilidad.


10. El que conduce debe pensar que en tal quehacer no existe una conducta privada y otra pública. El conductor y especialmente el político, no tiene sino conducta pública. Es preciso cuidar muy atentamente el detalle a este respecto porque "la mujer del César no sólo debe ser honrada sino también es menester que lo parezca". La existencia de "secretarias" y "allegadas" con demasiada influencia, no suele ser lo conveniente, como tampoco lo es que el conductor haga una vida ni siquiera sea débilmente licenciosa. Este ha sido otro factor que ha perjudicado a Paladino, no se si con fundamento o sin él.


11. Dice Martín Fierro: "Nace el hombre con la astucia que ha de servirle de guía, sin ella sucumbiría pero sigún mi experencia, se vuelve en unos prudencia y en los otros picardía". En la función política de la conducción es preciso proceder con clara y elocuente prudencia, porque sino todos estarán inclinados a pensar que se obra con picardía. El compañero Paladino, en sus gestiones que yo pienso que han sido bien inspiradas, no ha cuidado el detalle y ha extremado sus contactos con Lanusse y con Mor Roig, se tutea con el Brigadier Rojas Silveyra (Embajador en España) y tuvo demasiada intimidad con Gorilas conocidos. Ello dio lugar a que los malintencionados, dijeran que se encontraba "entregado" al Gobierno y que no era el "Delegado de Perón ante Lanusse" sino el "Delegado de Lanusse ante Perón". Es que para todas las cosas existe un límite, pasado el cual, cada uno puede pensar lo que desea y siempre habrá muchos más que piensan lo peor.


12. El quehacer político de un conductor o de un dirigente es de atracción, no de repudio. El que conduce el conjunto ha de persuadirse de que su función es atraer al mayor número de gente, ya que la acción política siendo un medio solamente, es de aspecto cuantitativo. Se trata de sumar en conjunto, ya que en la urna el voto del bueno, del malo, del rico o del pobre, del sabio o del ignorante vale lo mismo. Por eso, esta tarea suele ser un tanto ingrata, ya que hay que aceptar hasta lo que se repudia, sin embargo "hay que tragarse el sapo" o de lo contrario no meterse en el asunto. Ese ha sido otro de los defectos del compañero


Paladino: él recibía sólo al que le gustaba. Así se fue llenando de enemigos inútilmente y, "muchos perros, hacen al final la muerte del ciervo".


13. La ambición personal es consubstancial con el quehacer político y no puede ser criticado que un hombre político tenga sus ambiciones. La ambición es la fuerza motriz que, en este campo, suele mover los grandes éxitos y las grandes empresas. Un hombre joven, sin ambiciones, es inexplicable. Pero, hay que tener en cuenta que cuando las ambiciones personales se realizan a expensas del conjunto en Movimientos doctrinarios como el nuestro, hiere profundamente al sentir general que, racionalmente debe aceptar como indispensable primero la realización del conjunto. Hacerlo en perjuicio de los demás termina por crear como enemigo a todos los componentes. El principio ha de ser "realizarse en un Movimiento que se realiza" para lo cual debemos todos trabajar primero en provecho del Movimiento y luego de los hombres que lo componen. En este sentido, el compañero Paladino ha sido comúnmente acusado de ambiciones desmedidas, no se si con fundamento o sin él, pero esta acusación ha sido permanente.


14. La conducción táctica es sólo la consecuencia de la conducción estratégica que fija la acción de conjunto. Es preciso entonces que ambas han de mantener una absoluta congruencia y un permanente entendimiento. No se puede, sin producir graves males, ocultar o disimular acontecimientos para evitar malos ratos al Jefe porque con ello se lo suele inducir en error. Entre los encargados de la conducción ha de existir el más abierto sentido de realidad y de verdad que no puede ser alterado ante consideración alguna. El que conduce estratégicamente no puede ni debe ignorar nada de lo que el conductor táctico realiza. Ha sido otro de los errores del compañero Paladino que, indudablemente, sin mala intención, ha ocultado sus relaciones, entrevistas y tratativas con Lanusse y Mor Roig que el comando estratégico ha debido conocerlas por otros conductos.


15. El Movimiento Peronista tiene sus "autodefensas" en permanente vigilancia sobre los dirigentes. Ello ha de obligar a los que conducen o encuadran sectores del mismo a mantener una prudente conducta ante sus propios subordinados, que, aunque no parezca, lo juzgan permanentemente. De manera que no sólo hay que ser honesto sino que es indispensable ponerlo en evidencia en forma permanente ante el peligro de ser mal juzgado por las apariencias. Es otro error del compañero Paladino, que se conformaba con proceder bien sin importarle el concepto que la masa tenía de su conducta.


16. No podemos suponer que el compañero Paladino haya procedido mal, sin embargo, amplios sectores del Peronismo así lo juzgan. Es la consecuencia de haber olvidado preceptos fundamentales que el Conductor no puede desconocer. Conducir es un arte y, como en todas las artes, el artista es su parte vital. Naide puede conducir un cuerpo o una masa si en ellos no se ha desarrollado antes un sentido y un sentimiento de obediencia, para lo cual es preciso poner en evidencia ciertos valores que lo hagan posible. La resistencia a una conducción es un factor profundamente negativo en el quehacer político. Lo primero que el que conduce debe evitar es precisamente toda resistencia y para ello la persuación es el arma.


17. Otro de los errores cometidos, aunque con la más buena intención, ha sido utilizar la "Hora del Pueblo" para gestionar en favor del Jefe del Movimiento. La "Hora del Pueblo" ha sido creada a fin de atender el tono de negociación que intentaba introducir la dictadura y tratar allí de imponerle el "Llamado a elecciones" a la vez que tratar de "Ganar la Paz" así como ya habíamos ganado la Guerra.


Se trataba entonces de negociar siempre en conjunto y nunca separadamente. El compañero Paladino trató de negociar sólo y de allí que "estrechara demasiado la esgrima" que lo hizo aparecer mal en distintos sectores del Movimiento. No se explica la "Hora del Pueblo" sino en tren de conjunto, ya que se aprovecha allí el "Frente Común" para negociar.


18. Uno de los factores que más ha gravitado para que el compañero Paladino fuera aislado, fue su inclinación a calificar y descalificar sectores peronistas que no le eran afectos. El que conduce el conjunto no debe caer en este error porque, precisamente, su misión es la de unir a todos los que han de ser conducidos. En este orden de ideas no hay que hacer cara fea ni de vinagre porque aunque el vinagre es desagradable y ácido, sin él no hay ensalada posible. Quedan en este momento algunos sectores peronistas que deambulan sueltos de la conducción, aún cuando podían ser muy útiles en la acción de conjunto. Es precisamente la existencia de sectores lo que hay que aprovechar para dar al dispositivo una articulación apropiada a la lucha que se quiere realizar.


19. Nuestro dispositivo actual se articula con: Grupos activistas de la guerra revolucionaria,


Grupo de agitación ideológica (Encuentro de los Argentinos).


Hora del Pueblo (organización del frente común y organización de superficie).


Rama Sindical del Movimiento (C.G.T. y "62 Organizaciones").


Confederación General Económica.


Todos estos agrupamientos deben ser manejados y coordinados por el Peronismo en la lucha contra la dictadura militar. Al compañero Paladino le aconsejé muchas veces hacerlo, pero nunca encontré buena voluntad. Personalmente lo reuní con el Doctor Porto del Encuentro de los Argentinos, con el Señor Gelbard de la Confederación General Económica; con varios muchachos de los Grupos Activistas; con el Secretario General de la C.G.T., aparte de hacerlo también con la Señora Juana Larrauri. Pero, el compañero Paladino o no los atendió, o lo que fue peor, terminó peleándose con ellos.


20. Durante el tiempo en que el compañero Paladino tuvo a su cargo la conducción táctica, la afluencia de dirigentes peronistas a Madrid fue extraordinaria. Toda gente de buena voluntad y sumamente útil en la lucha que, desatendida por él, recurría al Comando Estratégico en procura de soluciones. En cada caso los puse en contacto con Paladino pero inútilmente porque o no los atendía o los retaba, por haberme presentado el problema a mí. Todo es consecuencia de no haber organizado las cosas: es natural que si uno desea hacer todo personalmente, en una tarea como conducir el Movimiento, no pueda dar abasto a satisfacer a todo. En cambio si hubiera descentralizado un poco sus tareas, confiando parte de ellas a hombres de confianza, todo podría haberse realizado sin esfuerzo. En la conducción política es preciso confiar en algunos hombres. No todo ha de ser desconfianza porque el número de tareas a cumplir es tan grande que, uno solo, termina por agotarse y dejar de cumplir la mayoría de ellas.


Firmado: Juan Perón.


COMANDO SUPERIOR PERONISTA.


jueves, 22 de junio de 2023

El Almirante Guillermo Brown nacía hace 246 años.

 



Guillermo o William Brown; nació en Foxford, Irlanda, el 22 de junio de 1777. Armador y marino argentino de origen irlandés. Residió en los Estados Unidos desde niño y navegó como grumete por las Antillas y el Atlántico. En 1796 fue obligado a servir en un barco de guerra inglés que, a su vez, fue capturado por una nave francesa. Llevado prisionero a Francia, huyó y regresó a Inglaterra, donde se casó con Elisa Chitty.



En 1806 marchó a Sudamérica y en 1810 se estableció en Buenos Aires, primero como capitán de su propia fragata, la Jane, y después como armador. En 1814 el dictador Posadas le encargó la formación de una flota de guerra y por su experiencia naval le dio el grado de comodoro. Durante las luchas por la independencia argentina participó en operaciones navales contra los realistas, a quienes derrotó en la isla de Martín García (17 de marzo de 1814), en Arroyo de la China y en Montevideo (mayo de 1814), donde venció al español Miguel Sierra, triunfo que causó la rendición de esta ciudad y la pérdida para España de su último reducto en el Plata.


A partir de 1815 Hipólito Bouchard le envió al Océano Pacífico con patente de corso para hostigar a los buques españoles; atacó El Callao (Perú), donde se apoderó de un barco de guerra, y Guayaquil (Ecuador). A su regreso a Argentina (1818), fue procesado por desobediencia, pero se reincorporó a la marina con el grado de almirante con motivo de la guerra con Brasil (1826). El gobierno le confió el mando de la escuadra que estaba integrada en ese momento por los bergantines Balcarce y Belgrano y una vieja lancha cañonera.


Guillermo Brown se aplicó rápida y eficientemente a ampliar y adaptar esa exigua escuadra a las dramáticas circunstancias. Antes de un mes se incorporaron la fragata 25 de Mayo y los bergantines Congreso y República, las goletas Sarandí y Pepa (esta última, barco hospital) y doce lanchas cañoneras construidas en La Boca. Pese a la escasez de medios, su actuación fue heroica y obtuvo la victoria en numerosos combates. El gobierno de Juan Lavalle le nombró en 1828 gobernador delegado de Buenos Aires.


Después de servir como jefe de las fuerzas navales del Uruguay con Manuel Oribe, Guillermo Brown regresó a Argentina para adherirse al restaurador Juan Manuel de Rosas en calidad de jefe de la escuadra de la Confederación. Se enfrentó con Garibaldi, que defendía la causa unitaria. La flota franco-británica, aliada de Garibaldi, le derrotó, le hizo arriar su bandera y se apoderó de sus barcos (1845). A raíz de este episodio se retiró del servicio. Héroe naval argentino, fue el creador de la marina de guerra nacional.


Murió en Buenos Aires, el 3 de marzo de 1857.

martes, 25 de abril de 2023

Hace 69 años hablaba Juan Perón.

 



Clausura de la Campaña Electoral

25 de Abril de 1954

Compañeros:

El 24 de febrero de 1946, el pueblo argentino reconquistó el ejercicio de sus derechos electorales, pues, con anterioridad, al fraude se agregaba una limitada representación ciudadana. Los padrones de 1946 incluían solamente 3.950.000 ciudadanos, es decir, que apenas votaba el 25 por ciento de la población, y el gobierno peronista ha agregado a esos registros a 5.350.000 ciudadanos, figurando en primer término la mujer, olvidada hasta entonces de las decisiones electorales; los suboficiales del ejercito; el clero regular; la ciudadanía de tres provincias nuevas, de todos los territorios y de las poblaciones argentinas de las tierras australes. En estas elecciones votarán 9.300.000 ciudadanos, cantidad que supera el 50 por ciento de la población total.

El gobierno del movimiento nacional peronista, desea asegurarse de esta manera que constituye real y verdaderamente un gobierno del pueblo.

Los gobiernos que trabajan para el Pueblo no temen jamás a la voluntad del mismo pueblo. Por eso tratamos de lograr la más fiel expresión; de esa voluntad. Preferiríamos que el pueblo nos hiciese pagar, con su abandono, los errores que pudiésemos haber cometido, antes que gobernar sin el respaldo poderoso que es la fuerza popular que nos viene acompañando desde 1946, cada vez con mayores multitudes y con un afecto cada vez mas firme, porque arraiga en una conciencia social también mas sólida.

En el parágrafo siguiente de su discurso el .general Perón, en su carácter de presidente de la Nación, dió normas para toda la ciudadanía, y recordó que en otras ocasiones impartió esas normas unicamente para el Movimiento Peronista:

En esa oportunidad -explicó el orador- deseo que estas normas cívicas para el acto comicial sirvan para todo el electorado, pues ya he advertido que los adversarios del gobierno van adoptando nuestros sistemas.

Comenzó la explicación de esas normas subrayando que votar es un derecho y que los derechos no se discuten: se defienden.

Después de referirse a la necesidad de no omitir ningún sacrificio para depositar el voto, y de imanifestar que nadie debe excusarse, pues los que no votan son indignos de participar en la felicidad y en la grandeza común que ambicionamos consolidar, indicó:

Dar por descartada la victoria de la mayoría no exime a nadie del cumplimiento de ese derecho.

El voto que apoye a la mayoría contribuirá a fortalecer sus decisiones. El que apoye a la minoría -por "negativista" que ella sea- vale más que una voluntad ausente en el comicio, pues cuando todos los ciudadanos de una nación se interesan por el bien común, esa nación está salvada y puede mirar tranquila el porvenir.

A continuación el general Perón advirtió a todos acerca de la necesidad de informarse previamente del lugar del comicio, cuidar que las boletas no contengan marcas ni perforaciones, no efectuar borratinas, votar las listas íntegramente, ya que, descontado el apoyo del pueblo, el gobierno nacional y los provinciales deben consolidar su labor orgánica. Agregó que por una razón que no es de política, sino que es una "razón de Estado", solicitaba a todos aquellos decididos a votar por el Movimiento Peronista que lo hagan por listas íntegras, sin borrar ni añadir un solo nombre.

Expresó que a fin de que en este orden de cosas no haya confusiones, se daría lectura a las listas completas de candidatos del Movimiento Peronista, tarea que de inmediato cumplió un locutor actuante en la asamblea.

Finalizada la lectura de los nombres de los candidatos, el general Perón reanudó su exposición, formulando una serie de advertencias y recomendaciones para el acto comicial. Señaló que las boletas pueden ser marcadas en el cuarto oscuro con mala fe por algún mal ciudadano perteneciente a los partidos que practicaron el sistema del fraude, razón por la cual es conveniente -indicó-que cada ciudadano lleve su boleta de votante.

Agregó que la libreta de enrolamiento o cívica debe ser puesta en lugar seguro, a fin de evitar sustracciones con fines fraudulentos. En el momento de votar no debe ser entregada a otro que no sea la autoridad de la mesa, que será quien luego la restituya.

Cada ciudadano tiene no sólo el derecho sino la obligación legal de denunciar a quienes compren o a quienes vendan o hayan comprado o vendido libretas de enrolamiento o cívicas.

Mientras un ciudadano actúe en el ejercicio de su derecho electoral, no deberá usar distintivos partidarios ni emitir opiniones que identifiquen su filiación política. Las autoridades partidarias deben cuidar permanentemente el desarrollo de los comicios, denunciando cualquier irregularidad al Ministerio del Interior.

También destacó que la mujer argentina, gracias a la organización eficiente del partido Peronista Femenino, sabe ya cómo debe cumplir con su deber electoral y puntualizó que ella merece por parte de todos los ciudadanos electores la más amplia colaboración a fin de que ningún inconveniente dificulte su acceso al comicio.

Seguidamente aconsejó que con anterioridad al comicio el ciudadano no debe concurrir a ninguna fiesta, procurando permanecer en su domicilio y, a la vez, debe denunciar cualquier inconveniente que se le opusiere en el ejercicio de su derecho electoral.

Asegurarse-prosiguió-el medio de transporte; no beber alcohol y evitar toda clase de incidentes que puedan privar de libertad al ciudadano.

Si el patrón le cierra la tranquera con candado, rompa el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase a cumplir con la Patria. Si en vez de cerrarle los caminos del comicio quiere ganar su voto con favores llevándolo con él en su coche, acepte la invitación, pero en el cuarto oscuro haga usted su voluntad votando por el partido de sus ideas y no por el partido de su patrón.

Cuando no haya automóviles o camiones que faciliten su acceso al acto electoral, concurra a votar a pie o a caballo, o en cualquier otra forma, pero no retroceda ante nada.

Destacó luego el general Perón que en el acto comicial debe exigirse el respeto que merece la dignidad del ciudadano, no permitiéndose que sea puesta en tela de juicio la honradez de su conducta.

Recordó finalmente que la responsabilidad como ciudadano elector no termina en la emisión del voto, pues debe considerarse una obligación asegurarse de que puedan votar los familiares, amigos y conocidos, recordándoles y facilitándoles el acceso al comicio.

En lo que respecta a los dirigentes, señaló que el día de la elección deben consagrarlo totalmente al cumplimiento de sus funciones partidarias, atendiendo a los ciudadanos que necesiten consultarlos y cuidando todos los detalles propios del acto comicial.

El general Perón terminó su alocución expresando:

Nuestro Movimiento se empeña en una nueva batalla electoral fácil, pero que debe servirnos de gimnasia para mantenernos en permanente actitud combativa.

Desde los días de nuestros triunfos augurales del 17 de Octubre y del 24 de febrero, no hemos dejado de organizarnos y de capacitarnos. Esta nueva elección pondrá en evidencia esa organización y esa capacidad.

Nuestra generación justicialista enfrenta a la reacción que pretende retrotraer la historia de una época superada por nuestros hombres y por nuestros tiempos. Espero de todos y cada uno el esfuerzo decidido e inteligente para el triunfo aplastante de nuestros ideales.

El bienestar del pueblo nos impone a todos el sacrificio de luchar por su consolidación definitiva. El porvenir de la Patria bien vale nuestra decidida actitud de su defensa.

Para nosotros no se trata de vencer en una elección mas. Queremos aplastar definitivamente en comicios puros y limpios a la reacción anacrónicamente organizada a base de caudillos sin calidades ni cualidades para invocar la representación de nuestro pueblo y de nuestro tiempo.

Que cada uno sepa cumplir con su deber de argentino y de peronista.

 


miércoles, 6 de octubre de 2021

Se cumplen 207 años de la Batalla de Marmarajá

 


La Batalla de Marmarajá, o Combate de Marmarajá, fue un enfrentamiento bélico entre las tropas de Buenos Aires comandadas por el capitán Manuel Dorrego y las tropas orientales lideradas por el oficial Fernando Otorgués, efectuada en las cercanías del arroyo Marmarajá acaecida el 6 de octubre de 1814 al pie del cerro de ese nombre (que quiere decir “cerro frío”).


En septiembre de 1814 una fuerza militar del Directorio Unitario dirigida por el general Carlos María de Alvear desembarcó en Colonia y comenzó a operar en la Provincia Oriental.


El plan de Alvear para derrotar a Artigas, consistía en avanzar rápidamente hasta el centro de la Banda Oriental, con un ejército poderoso ocupando los pasos del río Negro e interceptando las comunicaciones entre Artigas y Otorgués, tratando de evitar que se unieran. Estas operaciones serían complementadas por los coroneles Juan José Viamonte, Eusebio Valdenegro, Blas Pico, que ocuparían los pasos del río Uruguay impidiendo las comunicaciones de Artigas con el coronel Blas Basualdo, jefe de los Blandengues. Una vez interpuesto entre las posiciones orientales, batiría a cada uno por separado. En primer lugar atacaría a Otorgués en el Sur, luego a Artigas y a Rivera en el Norte, para finalizar haciendo atacar a Blas Basualdo por Valdenegro al oeste del Río Uruguay.


Cumpliendo su plan de operaciones Alvear inició su avance hacia el noreste, pero con lentitud por faltas de elementos de movilidad. El día 13 llegó a orillas del arroyo Porongos, al sur del río Yí, sin haber podido montar la infantería. Para procurarse el informe adelantó un batallón de reconocimiento de Dragones hasta el Paso de los Toros, el cual ocupó tras un breve combate.


Las posiciones de las fuerzas artiguistas eran las siguientes, según los informes de inteligencia de las fuerzas de Alvear, Artigas tenía su Cuartel General en los Campos de Arerunguá, Lavalleja estaba en los alrededores de Minas, Otorgués en el arroyo Marmarajá y Rivera en el Paso del Cuello. A partir de este momento se fraccionaron las fuerzas en tres divisiones, según detalles de maniobra contenida en un oficio elevado al gobierno por Alvear desde su campamento en Paso de los Toros. El coronel Rafael Hortiguera debía dirigirse con 600 hombres con toda rapidez hacia Salsipuedes en persecución de Artigas.


El coronel Manuel Dorrego debía marchar también con rapidez siguiendo las Cuchillas de Durazno y luego la Cuchilla Grande (a fin de evitar el cruce de ríos y arroyos crecidos o desbordados) y situarse entre las nacientes de los ríos Yí y Cebollatí para batir a Otorgués en caso que intentara atravesar ese punto para unirse con Artigas. Alvear con otro destacamento de 600 hombres se dirigió a Porongos y luego a Florida para atacar a Otorgués y presionarlo hacia la zona ocupada por Manuel Dorrego. La Infantería, que se encontraba en Pando la envió para Montevideo, según órdenes que envía el mayor Ballestero. Alvear creyó terminar esta campaña en 15 días si se obraba con rapidez pero la realidad era muy diferente.


A mediados de ese mes, el oficial oriental Fernando Otorgués se encontraba operando en el este, sobre las serranías de Minas, conformando una fuerza de 8.000 hombres, mientras que el Directorio dispuso a Manuel Dorrego en persecución de éstas para ubicarlas y batirlas.


El día 5 de octubre el capitán Manuel Mármol de las fuerzas del 2º Regimiento tomó prisioneros a los capitanes Rodríguez y Miguel Gadea y a 31 soldados, así como también a una Compañía de Morenos, obteniendo como resultado 2 oficiales prisioneros y 50 soldados, mientras que por su parte el teniente de Granaderos a Caballo, Manuel Suárez atacó y apresó al capitán Mieres con 26 soldados.

Otorgues se encontraba acampado en las faldas del cerro Marmaraja a orillas del arroyo homonimo, donde fue atacado por sorpresa por las fuerzas de Dorrego que contabilizaban 3.000 hombres, las cuales avanzaron en la madrugada del día 6 y en rápida acción dispersaron a las divisiones del ejército de Vanguardia, produciéndole a una de ellas 28 muertos y 43 prisioneros.

Cayó en poder de Dorrego toda la artillería del ejército, caballos, carruajes, dinero y hasta el propio sombrero, uniformes y espada de Otorgues. Entre los prisioneros también se contabilizaron la propia familia del caudillo Otorgués. El ejército oriental de Vanguardia comandado por Otorgues se puso en retirada perseguido por las fuerzas de Dorrego.

viernes, 1 de mayo de 2020

Se cumplen 68 años de este discurso de Eva Perón al Pueblo trabajador




DISCURSO EN PLAZA DE MAYO EL DÍA DEL TRABAJADOR 1 de Mayo de 1952

“Un mensaje: que estén alertas, el enemigo acecha no perdona jamás que un argentino, que argentino, que un hombre de bien, el General Perón, esté trabajando por el bienestar de su pueblo y la grandeza de la Patria”
Eva Perón
[1 de Mayo de 1952]


Mis queridos descamisados:
Otra vez estamos aquí reunidos los trabajadores y las mujeres, del pueblo: otra vez estamos los descamisados en esta plaza histórica del 17 de Octubre de 1945, para dar la respuesta al lider del pueblo, que esta mañana al concluir el mensaje dijo: «Quienes quieran oír que oigan; quienes quieran seguir que sigan», Aquí está la respuesta mi general. Es el pueblo trabajador, es el pueblo humilde de la Patria, que aquí y en todo el país está de pie y lo seguirá a Perón, el lider del pueblo porque ha levantado la bandera de la redención y de justicia de la masa trabajadora.
Lo seguirá contra la oposición de los traidores de adentro y de afuera; que en la oscuridad de la noche, quieren dejar el veneno de sus víboras en el alma y en el cuerpo de la Patria. Pero no lo conseguirán, porque aquí estamos los hombres y las mujeres del Pueblo, mi General, para custodiar vuestro sueño y para vigilar vuestra vida, que es la vida de la Patria, porque es la vida de las futuras generaciones que no nos perdonarán jamás que no hubiéramos cuidado a un hombre de los quilates del General Perón, que acuñó los sueños de todos los argentinos y en especial del pueblo trabajador.
Si es preciso haremos justicia con nuestras propias manos. Yo le pido a Dios no permita a esos insensatos levantar la mano contra Perón, ¡porque guay de ese día!, mi General, yo saldré con el Pueblo trabajador, yo saldré con, las mujeres del Pueblo, yo saldré con los descamisados de la Patria, para no dejar en pie ningún ladrillo que no sea peronista; porque nosotros no nos vamos a dejar aplastar más por la bota oligárquica y traidora de los vendepatrias que han explotado a la clase trabajadora; porque nosotros no nos va¬mos a dejar explotar jamás por los que, vendidos por cuatro monedas, sirven A sus amos de las metrópolis extranjeras y entregan al Pueblo de su Patria cm la misma tranquilidad con que han vendido el país y sus conciencias; porque nosotros vamos a cuidar a Perón más que si fuera nuestra propia vida; porque nosotros cuidamos una causa que es la causa del Pueblo, que es la causa de la Patria, que es la causa de los ideales que hemos tenido en nuestros corazones, durante tantos años.
Hoy, gracias a Perón, estamos de pie virilmente. Los hombres se sienten más hombres, las mujeres nos sentirnos más dignas, porque dentro de la debilidad de algunos y de la fortaleza de otros, está el espíritu y el corazón de los argentinos para servir de escudo en defensa de la vida de Perón. Yo, después, de un largo tiempo que no tomo contacto con el Pueblo como hoy, quiero decir estas cosas a mis descamisados, a los humildes que llevo tan dentro de mí corazón que en las horas felices, en las horas de dolor, en las horas inciertas, siempre levanté la vista a ellos, porque ellos son puros - por ser puros ven con los ojos del alma y saben apreciar las cosas extraordinarias como el General Perón. Yo quiero hablar hoy, a pesar de que el General me pide que sea breve, porque quiero que mi Pueblo sepa que estamos dispuestos a morir por Perón y que sepan los traidores que ya no vendremos aquí a decirle presente a Perón, como el 22 de setiembre, sino que iremos a hacernos justicia por nuestras propias manos.
Compañeros, compañeras: otra vez estoy en la lucha, otra vez estoy con ustedes, como ayer, como hoy, como mañana. Estoy con ustedes para ser ese puente de amor y felicidad que siempre he tratado de ser entre ustedes y el Lider de los trabajadores.
Estoy otra vez con ustedes como amiga y como hermana y he de trabajar día y noche por hace felices a los descamisados, porque sé que cumplo así con la Patria y con Perón, he de estar noche y día trabajando por mitigar los dolores y restañar heridas, por que sé que cumplo con esa legión de argentinos que está labrando su página en la historia de la Patria. Y así como este primero 1º de mayo glorioso, mi general, quisiéramos venir muchos y mucho años, dentro de muchos siglo que vengan las futuras generaciones para decirle en el bronce o su vida o en la vida de su bronce que estamos presentes, mi general, con usted. Antes de termina compañeros, quiero darles un mensaje: que estén alertas, el enemigo acecha no perdona jamás que un argentino, que argentino, que un hombre de bien, el General Perón, esté trabajando por el bienestar de su pueblo y la grandeza de la Patria. Los vendepatrias de adentro, que se venden por cuatro monedas están también, al acecho para dar el golpe en cualquier momento.
Pero nosotros somos el pueblo y yo sé que estando el Pueblo alerta somos invencibles porque somos la Patria misma.
MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN

Evita hablaba, a los trabajadores, hace 69 años




DISCURSO EN PLAZA DE MAYO EL DÍA DEL TRABAJADOR 1 de Mayo de 1951

“¿qué hubiera sido de la Patria y de los trabajadores sin Perón? Por eso damos gracias a Dios de que nos haya otorgado el privilegio de tenerlo…, de conocerlo…, de comprenderlo, de quererlo y seguirlo a Perón”
Eva Perón
[1 de Mayo de 1951]


Mis queridos descamisados:
En este día tradicional para los trabajadores argentinos, en este 1º de mayo maravilloso, en que los trabajadores festejan el triunfo del pueblo y de Perón sobre los eternos enemigos y traidores de la Patria, yo quiero hablar con la sola, con la absoluta, con la exclusiva representación de los descamisados.
Yo quiero hablar para Perón, para los trabajadores, para los hombres y mujeres del mundo que quieran compartir con nosotros la gloria de un pueblo que levanta su bandera justa, libre y soberana al tope de todos los mástiles de la patria.
Yo quiero que ustedes me autoricen, que me den la plenipotencia maravillosa y eterna de todos los trabajadores, de todas las mujeres, de todos los humildes, en una palabra, la de todos los descamisados.
Yo quiero que ustedes me autoricen; ustedes que aquí, en esta vieja plaza de nuestras glorias, representan al auténtico pueblo que en 1810, empujando las puertas del Cabildo y gritando “queremos saber de qué se trata”, conquistaron su derecho de libertad y de soberanía.
Yo quiero que ustedes me autoricen para que diga lo que ustedes sienten; ustedes que, a través de un siglo de oligarquía, de entrega, de explotación, sufrieron la amargura infinita de ver a la patria humillada y sometida por sus propios hijos. No, no eran sus hijos. No, por sus venas no corría sangre de argentinos; por sus venas corría sangre de traidores. Yo quiero que ustedes me autoricen para que diga con pocas palabras, con mi escasa elocuencia, lo que ustedes sienten, lo que ustedes quieren que le diga en este día maravilloso de los trabajadores, al general Perón y al pueblo.
Ustedes, que pueden hablar de frente, con la frente bien alta, a la Patria y a Perón, porque ustedes vieron en Perón la última esperanza de la patria y lo siguieron, como se sigue solamente a una bandera, dispuestos a morir por ella o a triunfar con su victoria; ustedes, que tienen derecho a hablar de frente con la Patria y con Perón, porque ustedes, igual que yo, lo siguieron apretando los dientes de rabia y de coraje cuando la oligarquía sin patria ni bandera quiso dejarnos a nosotros también sin patria ni bandera, robándonos el derecho de seguirlo a Perón hasta la muerte; ustedes que pueden hablar de frente con Perón, porque siempre llevarán en el corazón encendido, el fuego de las antorchas que prendimos con los diarios y las revistas para festejar la victoria del 17 de octubre de 1945; ustedes, solamente ustedes, pueden dar a mis palabras el fuego, la fuerza infinita que yo quiero tener, que yo desearía tener para decirle al lider, para decirle al mundo, para decirle a la patria, cómo lo siguen, cómo lo quieren los trabajadores a Perón.
Yo no tengo elocuencia, pero tengo corazón; un corazón peronista y descamisado, que sufrió desde abajo con el pueblo y que no lo olvidará jamás, por más arriba que suba. Yo no tengo elocuencia, pero no se necesita elocuencia para decirle al general Perón que los Trabajadores, la Confederación General del Trabajo, las mujeres, los ancianos, los humildes y los niños de la patria no lo olvidarán jamás, porque nos hizo felices, porque nos hizo dignos, porque nos hizo buenos, porque nos hizo querernos los unos a los otros, porque nos hizo levantar la cabeza para mirar al cielo, porque nos quitó de la sangre el odio, la amargura y nos infundió el ardor de la esperanza, del amor y de la vida.
La Confederación General del Trabajo y los trabajadores por mi intermedio, no necesitamos elocuencia para decirle a Perón que no lo olvidaremos jamás, porque nos hizo dignos y justos, porque nos hizo libres y soberanos y porque cuando nuestra bandera se pasea por los caminos de la humanidad, los hombres del mundo se acuerdan de la patria como de una novia perdida que se ha vestido de blanco y celeste para enseñarle el camino de la felicidad.
Compañeras y compañeros: esta mañana, cuando el general Perón terminó su mensaje de la victoria, dijo que ese triunfo era de la Patria y del pueblo; que era nuestro, solamente nuestro. Y pensé lo que habrán pensado ustedes; que si no fuera por Perón, estaríamos como en los viejos primeros de mayo de la oligarquía, llorando a nuestros muertos en lugar de festejar la victoria.
Estamos de acuerdo, mi general, en que el triunfo es de la Patria y de los trabajadores; estamos de acuerdo en que los trabajadores, los humildes, siempre estuvimos de pie y abrazamos las causas justas, y por eso abrazamos la causa de Perón. Pero, ¿qué hubiera sido de la Patria y de los trabajadores sin Perón? Por eso damos gracias a Dios de que nos haya otorgado el privilegio de tenerlo a Perón, de conocerlo a Perón, de comprenderlo, de quererlo y seguirlo a Perón.
Yo, la más humilde colaboradora del general Perón, pero también como una de las más fervorosas amigas de los humildes y de los trabajadores, felicito a los humildes, a los descamisados, a los trabajadores, y por ello, muy fervorosamente a la Confederación General del Trabajo, por esta fe, por esta lealtad inquebrantable a Perón. Y si a mí me dieran a elegir entre todas las cosas de la tierra, yo elegiría entre todas ellas la gracia infinita de morir por la causa de Perón, que es morir por ustedes. Porque yo también como los compañeros trabajadores, soy capaz de morir y terminar mi existencia en el último momento de mi vida con nuestro grito de guerra, con nuestro grito de salvación: ¡la vida por Perón!
MARIA EVA DUARTE DE PERÓN

Un Día del Trabajador de 1950 hablaba Evita




DISCURSO EN PLAZA DE MAYO EL DÍA DEL TRABAJADOR 1 de Mayo de 1950
“Para nosotros Perón es sagrado, es la Patria”
Eva Perón
[1 de Mayo de 1950]


Mis queridos descamisados; descamisados de mi Patria:
Bendito sea Perón que ha sabido legar a los argentinos un 1º de mayo de júbilo, de felicidad, de dignidad nacional como el que presenciamos los argentinos de 1950, bajo la advocación del Año Sanmartiniano.
Pueblo predestinado ha de ser el nuestro que puede ofrecer a todos los países del mundo el espectáculo extraordinario de un pueblo entregado de corazón a forjar la grandeza de la Patria, alentado por los ideales de un patriota que está quemando su vida en la tarea de dar la felicidad a todos los hogares proletarios argentinos.
Hoy, los trabajadores argentinos, los gloriosos descamisados de la Patria, vienen felices a esta fiesta del trabajo, a la fiesta de Perón, porque hoy no tienen que llegar con los puños crispados como antes, cuando gobiernos egoístas los tenían sumergidos en la más oscura de las noches de la explotación.
El 1º de mayo del General Perón será el 1º de mayo de la felicidad de todos los trabajadores en este país bendito y prodigioso donde el pueblo es feliz gracias a la obra justiciera de este gran patriota, que ya ha entrado en la inmortalidad.
Hoy estamos aquí los descamisados con las autoridades, uno para todos y todos para uno, en este día de felicidad, en el que venimos a reafirmar con nuestra presencia que el General Perón y el pueblo son una misma cosa, ya que él ama entrañablemente a sus vanguardias descamisadas, felices porque les ha legado los Derechos del Trabajador, que tanto anhelaban.
Estos son los mismos trabajadores del 17 de octubre de 1945, los mismos trabajadores de todas las epopeyas históricas de nuestra patria, los que constituyen la reserva de la nacionalidad y que, con verdadero sentido de lo que es la patria, saben que el general Perón ama, trabaja y quiere como argentino.
Por eso hoy, fiesta de los trabajadores, es fiesta del peronismo. El peronismo no se aprende ni se proclama, se siente y se comprende, ha dicho Perón. Es condición de fe; nace del análisis de los hechos por la razón de sus causas y consecuencias; es dinámica hecha historia; es la conciencia hecha justicia, que reclama la humanidad de nuestros días; es trabajo, es amor, es sacrificio. Es, en suma, fe hecha partido en torno a una causa de esperanza que faltaba en la Patria, y que hoy el pueblo, en mil voces, proclama fervorosamente.
La paz que todos ambicionamos, dijo el general Perón, no vendrá sino por el camino de la justicia social y del amor entre los hombres. Ella no podrá llegar a ser realidad si la justicia social no trata de igualar la condición de todos elevando la dignidad humana, la única que puede nivelarnos a todos.
Cuando los hombres comprendan esto, que es tan simple, no habrá pueblos hambrientos en medio de la abundancia, no habrá desamparados definitivos, no habrá resentimientos interminables. La justicia social que proclamó nuestro ilustre lider, el general Perón, será una estrella en la noche de la desesperanza humana.
El peronismo y los trabajadores agrupados bajo la bandera de la Confederación General del Trabajo, luchan por la igualdad de todos los trabajadores, que es el sueño del general Perón. Queremos la dignidad para cada uno de ellos por el solo hecho de ser hombres, y para eso el general Perón ha creado, como único instrumento, su doctrina social, que él genialmente ha denominado justicialismo argentino.
¿Cómo podríamos las mujeres argentinas desertar de esta causa, que es la causa de todos? ¡Nunca! Y hemos tomado nuestro puesto de lucha al lado del insigne lider de la nacionalidad, el general Perón.
Luchamos por la independencia económica, luchamos por la dignificación de nuestros hijos, luchamos por el honor de una bandera y luchamos por la felicidad de este glorioso pueblo de descamisados que fue escarnecido por la avaricia de un capitalismo sin patria ni bandera, que no ha traído sino luchas estériles y fratricidas. Luchamos, en fin, por una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Yo, que he tratado de ser un puente de amor entre el pueblo y el general Perón, te he visto a ti, mujer descamisada, envuelta en la dignidad del delantal, levantar tus ojos juveniles hacia el lider de la nacionalidad y decir sin palabras lo que las minorías que se llaman cultas no supieron apoyar, al defender la patria y entregarlo todo por su pueblo, que tanto se lo merece.
Te he visto a ti, descamisado de todos los octubres que hayamos de realizar, dar la vida por Perón, como él da la vida por los trabajadores al tratar de conquistar la independencia económica de vuestros hogares y la dignificación del hombre por el hombre, para legarles una patria más feliz y más grande que la que él encontró.
Yo he visto a este pueblo, a estas vanguardias descamisadas, levantar los ojos hacia el general Perón, porque no concebían el cielo sin su lider. Yo he visto a los trabajadores de la patria con su trabajo silencioso y sacrificado, apoyar ciegamente la labor patriótica del lider de los trabajadores.
Es por eso que en este 1º de mayo, quiero ser una mujer más, confundida con el corazón de mi pueblo para sentir sus latidos, para auscultar sus inquietudes y para seguir trabajando incansablemente por la felicidad de vuestro pueblo, que es el mío, mi general.
Yo no me cansaré jamás de recoger las esperanzas del pueblo argentino y ponerlas en las manos realizadoras de todos los sueños de la patria, que son las manos maravillosas del general Perón.
Nosotros, los humildes, los trabajadores, mi general, os queremos, os sentimos y os apoyamos en lo más íntimo de nuestro corazón. Para nosotros Perón es sagrado, es la Patria, y nosotros daremos gustosos una y mil veces la vida por Perón.
En este mensaje a los descamisados del 1º de mayo, vaya el cariño afectuoso de la más humilde pero la más fervorosa de todas las colaboradoras del general Perón a ustedes, a los humildes de la Patria que están aquí presentes y a todos los que me escuchan, de una mujer que sabe que tiene las dos distinciones más grandes a que puede aspirar mujer alguna: el amor de los humildes y el odio de los oligarcas.
Yo trataré de hacerme merecedora del cariño de un pueblo tan extraordinario como es el pueblo humilde de nuestra Patria; trataré de acompañarlo con la dignidad y con el honor que significa sentir los sueños y auscultar las inquietudes de nuestro lider; trataré de ser a diario un puente de amor entre ustedes y el general Perón y trataré de estrechar filas en todos los sindicatos argentinos, como lo hago siempre, como una compañera, como una hermana que trata de unir, que trata de limar asperezas y que trata que el justicialismo del general Perón se cumpla inexorablemente en nuestra Patria, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.
Como vosotros tendréis la misma inquietud y el mismo deseo que tengo yo de escuchar la palabra del lider, voy a ser muy breve y voy a deciros pocas palabras más para terminar. Quiero que veáis en esta mujer, trabajadores de mi Patria, a una amiga leal y sincera a quien no le importa quemar su vida y su juventud en holocausto de una causa tan grande como es la causa del pueblo, que tiene por guía, por bandera y por único lider al general Perón.
En esta fiesta de la nacionalidad, yo, como la más humilde de todos los descamisados, vengo a unirme a ustedes para decirle a nuestro lider, con todo el corazón, “presente mi general”. Este pueblo esta dispuesto a jugarse la vida para acompañarlo y avalarlo en la patriótica empresa de lograr una Patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN